El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha llamado a 300,000 reservistas al frente de batalla para hacer frente a la guerra que libra occidente en contra de la potencia euroasiática.
La Rusia de Putin no es la Rusia de Gorbachov, mucho menos la de Yeltsin. Los círculos políticos del Kremlin saben perfectamente que el objetivo principal del occidente es debilitar, destruir y desmembrar a Rusia, es decir, lo que no lograron en la década de los noventa, lo quieren llevar a cabo en la actualidad, solo que hoy Rusia es más fuerte y occidente cada vez mas débil.
Está por culminar ocho años de constante asedio y ataques desmedidos contra la población del Donbass en la región oriental de Ucrania. La Republica de Donetsk, la Republica de Lugansk, la regiones de Jersón y Zaporiyia decidieron convocar consultas populares para una adhesión a Rusia, misma que se llevará a cabo entre el 23 y el 27 del presente mes de septiembre. Al respecto Presidente Putin declaró que apoyará y hará lo necesario para facilitar la adhesión a Rusia de las regiones ucranianas que pertenecieron a la URSS.
Una vez los territorios dejen de pertenecer a Ucrania y pasen a formar parte de Rusia, un ataque por parte de las fuerzas del gobierno de Kiev contra estas regiones podrá ser considerado un ataque directo a territorio ruso, lo que podría cambiar las dinámica de los juegos de guerra de occidente.
En el Atlantico Norte se encendieron las alarmas ante el anuncio del referendum en el Donbass y la movilización de tropas al frente de batalla.
Peter Stano representante de Asuntos Exteriores de la UE, declaró que «La Unión Europea no está en guerra con Moscú, sin embargo, mantienen su programa de asistencia militar a Ucrania, cómo si la evidente derrota y el derramamiento de sangre no fuera suficiente para detener el flujo de armas al regimen de Kiev. La ayuda militar de la UE a Kiev asciende a 2,500 millones de euros. Está claro que la UE del señor Borell no pretende verse envuelta en la guerra, pero si busca involucrar hasta el ultimo ucraniano. Ya se discute en los círculos politicos de la UE mas sanciones contra Rusia, que sin duda afectaran a Europa.
El Presidente galo Emmanuel Maron hizo un llamado a todos los países para ejercer máxima presión sobre Putin para poner fin a la guerra, como si tuviera algún efecto el exhortar, cuando occidente ha ignorado los llamados del mundo entero a detener la guerra sin fin bajo pretexto de defender la libertad, la democracia y los derechos humanos, que en realidad buscan mantener la hegemonía sobre el mundo.
La OTAN, el Secretario General Jens Stoltenberg mantienen conversaciones con contratistas de defensa(empresas que fabrican y venden armas) para acelerar la producción de armas y municiones que serán utilizados en los combates que se avecinan en Ucrania. Suficiente ya tiene el mundo con la crisis energética, alimentaria, de escasez de fertilizantes, es necesario detener el flujo de armas y detener la guerra por el bien de la humanidad.
Por su parte, el Presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, arremetió contra el líder ruso en la 77ª reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas, calificó la invasión rusa como «una guerra innecesaria y brutal» responsabilizando directamente a Putin; sin embargo, el presidente Biden no condenó los ataques por parte del gobierno de Kiev a la población del Donbass que comenzaron en 2014, 8 años bajo asedio y nadie ha condenado este brutal ataque.
El Zar Vladimir Putin declaró en defensa de la movilización de los reservistas que «Rusia no volverá a abandonar sus intereses nacionales». En el mundo actual ningún gobierno quiere abandonar los intereses de su nación, mucho menos para servir a intereses de una minoría extranjera. Rusia tiene una ventaja sobre muchas otras naciones, las armas nucleares, indispensables para la defensa de la soberanía del pueblo.
La movilización de las 300,000 tropas al frente de batalla representa apenas el 1% de las reservas militares rusas, cuando el ejercito ucraniano está ya diezmado y han recurrido según declaraciones del gobierno ruso de incorporar militares de otras naciones al frente de batalla para resistir, aun no se ve la luz al final del túnel en el conflicto ucraniano.
El mundo vive bajo el fuego cruzado del conflicto anglosajón ruso que concibió Halford Mackinder hace más de un siglo. El ejercito ruso es muy grande, uno de los mejores del mundo gracias al moderno armamento que posee, la historia demuestra que tiene una gran capacidad de resistir a las embestidas occidentales, y no sólo eso, sino que ha salido victorioso.
El oso despertó y esta enfurecido buscando a sus crías que están buscando regresar con su madre patria. La adhesión del territorio exsoviético a Rusia es inevitable.

